Hoy no puedo sustraerme a la celebración, aunque resulte poco original. El día del libro es mi día, más que el día de mi santo.
Yo no sería quien soy sin los libros. Han sido, son y serán los ladrillos de mi vida. Me han reportado multitud de momentos irrepetibles. Desde las historias de los cinco a ciertos espesos tratados de filosofía.
Hoy trato de señalar unos pocos y me cuesta mucho. Quizás el libro que más me haya marcado sea El señor de los anillos (JRR Tolkien), que se convirtió en mi lectura obligada durante muchos otoños. La insoportable levedad del ser (M Kundera), y San Manuel bueno, mártir o Niebla (Unamuno). Y la Nada de Laforet. Y Crimen y castigo, Ana Karenina o El viaje a centro de la tierra.
La Palabra sobre palabra, de ángel González; cualquiera de los poemarios de Gloria Fuertes. Los veinte poemas de amor de Neruda (no me olvido de la canción desesperada, aunque me guste menos). Benedetti. Gioconda Belli. Francisca Aguirre. Salinas. Gamoneda (al que este blog debe su nombre). Cernuda...
El encuentro con Carver, con Coetzee, con el pesado de Chejov (que Dios me perdone). El viejo que leía novelas de amor, de Sepúlveda. Hemingway y sus relatos. Y Bradbury. Y Borges, con sus cuentos y sus bibliotecas, ambos laberínticos...Y la fabulosa Conjura de los necios...Y mi recién descubierta Irène Némirowski. Y mi profe, Cristina Cerrada, y sus Noctámbulos, o su Compañía, de los que tanto he aprendido, aunque suene a peloteo.
Y porque de cada libro se puede extraer algo bueno, aunque sea lo que no hay que hacer o tan solo pasar un buen rato (esos libros-golosina como yo les digo, que, como las chuches, no son más que calorías vacías) que nadie se rasgue las vestiduras porque mencione La sombra del viento, El código da Vinci, El ocho de la Neville, El anillo de Jorge Molist, y toda la serie de El jinete a través del espejo, de Donaldson. Y muchos otros aún menos confesables, de esos que forramos con papel de regalo para que nadie descubra nuestro "pecado".
No están todos los que son, pero bien valen como muestra. No dudo de que me vendrán más a la cabeza a lo largo del día y me producirán remordimientos por no haberlos recordado en este instante, pero en algún momento tengo que terminar esta entrada.
Feliz día a todos. Que nada nos impida seguir poblando nuestros rincones (y nuestros sueños) con palabras.
lunes, 23 de abril de 2007
martes, 17 de abril de 2007
PALABRAS QUE ABREN TODAS LAS PUERTAS
A veces nos empeñamos demasiado.
Ante las puertas cerradas nos empeñamos en desesperarnos, en replantear nuestros pasos, en perder el tiempo buscando soluciones a acertijos que no existen.
“Hay dos palabras que consiguen abrir todas las puertas:
TIRE Y EMPUJE”
Les Luthiers.
Ante las puertas cerradas nos empeñamos en desesperarnos, en replantear nuestros pasos, en perder el tiempo buscando soluciones a acertijos que no existen.
“Hay dos palabras que consiguen abrir todas las puertas:
TIRE Y EMPUJE”
Les Luthiers.
sábado, 14 de abril de 2007
SEDIMENTOS
Sólo sentarse y respirar. Difícil cometido.Cae la arena, porque solo eso debe hacer. Cae inexorable, se deposita, sedimenta. Pronto seré un fósil sin otro menester que ver pasar al viento.
martes, 10 de abril de 2007
RECELOS
Esta mañana he puesto la rosa en agua. Dudaba si colgarla boca abajo y dejarla secar o disfrutar de sus dos días de vida, sin intervenir en en ellos.
También he hecho el propósito de poner en agua mis recelos, esa desconfianza que me lleva a extrañarme cuando alguien, porque sí, me hace un regalo. Dejarlos sumergidos hasta que se reblandezcan lo suficiente para, sin ser ingenua ni temeraria, volver a creer que aún hay gente que da por el gusto de dar.
Y vosotros ¿habrías exprimido los dos días de juventud de la rosa, sin hacer nada para evitar que se marchite, o la habríais dejado secar, para conservarla detenida en el tiempo?
domingo, 8 de abril de 2007
ESTE PEQUEÑO SER
Este pequeño ser que se conforma hoy ha madrugado. Se ha anticipado a su aliento. Ha detenido el paso para respirar bien hondo y dar las gracias.
Este pequeño ser ha reparado en la importancia inmensa del segundo, en lo bueno que resulta despachar al tiempo sin inmutarse.
Este pequeño ser cabalga a lomos de la paradoja sin querer evitarlo.
Y rompe sus lanzas para ponerse las gafas de ver.
Resuelve los crucigramas sin empaque; se maravilla con la magia de las palabras.
Este pequeño ser se maravilla.
Hace marcas en los calendarios. Responde a sus preguntas sin ambages, por un día. Ordena los armarios para hacer espacio. Quiere quedar con alguien solo por hacer tiempo mientras espera.
Este pequeño ser sonríe al lunes, le llama en voz muy baja. Ha olvidado dejar un hueco para la melancolía. No reniega del final de las vacaciones. Ha descubierto al fin que los finales no son sino comienzos.
Este pequeño ser ha reparado en la importancia inmensa del segundo, en lo bueno que resulta despachar al tiempo sin inmutarse.
Este pequeño ser cabalga a lomos de la paradoja sin querer evitarlo.
Y rompe sus lanzas para ponerse las gafas de ver.
Resuelve los crucigramas sin empaque; se maravilla con la magia de las palabras.
Este pequeño ser se maravilla.
Hace marcas en los calendarios. Responde a sus preguntas sin ambages, por un día. Ordena los armarios para hacer espacio. Quiere quedar con alguien solo por hacer tiempo mientras espera.
Este pequeño ser sonríe al lunes, le llama en voz muy baja. Ha olvidado dejar un hueco para la melancolía. No reniega del final de las vacaciones. Ha descubierto al fin que los finales no son sino comienzos.
martes, 3 de abril de 2007
COSAS QUE CABEN EN UNA LÁGRIMA
Sal
Agua
La emoción contenida en el tiempo
Alguna tragedia
La felicidad que da una esperanza
La promesa de que aún se pueden abrir los diques
A veces, compartir nuestro misterio
A veces, todas las penas secretas
La luz de un día de verano
Trazas de adrenalina
Una muestra de la esencia que nos hace ser quienes somos
La prueba irrefutable de que seguimos vivos
domingo, 1 de abril de 2007
ESPESURAS
A veces toca convertirse en sombra. Vivir sin ser sentido. Caminar por las calles borrándoles el nombre. Comenzar al alba sin consultar la agenda de seres y estares.
Y no ponerse espeso, pese a todo. Conservar la calma y la cordura. Saber que puede que nada sea real, que estamos haciendo el tonto sin remedio. Que nos creemos algo y somos todo.
Sostener la certeza de que estamos hechos de aire y de agua, de átomos que no cesan de moverse. Que no es más que una ilusión que la materia sea compacta.
Recordar que transformamos las cosas con solo mirarlas. Que no podemos creernos inmutables y no estar equivocados.
Que el hombre es la medida para el hombre.
Que son las coordenadas las que determinan nuestro aspecto.
Qué fácil todo, a veces, qué difícil.
Y no ponerse espeso, pese a todo. Conservar la calma y la cordura. Saber que puede que nada sea real, que estamos haciendo el tonto sin remedio. Que nos creemos algo y somos todo.
Sostener la certeza de que estamos hechos de aire y de agua, de átomos que no cesan de moverse. Que no es más que una ilusión que la materia sea compacta.
Recordar que transformamos las cosas con solo mirarlas. Que no podemos creernos inmutables y no estar equivocados.
Que el hombre es la medida para el hombre.
Que son las coordenadas las que determinan nuestro aspecto.
Qué fácil todo, a veces, qué difícil.
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