viernes, 30 de noviembre de 2007

RECONCILIACIÓN


Hoy es viernes y, a pesar de que tenía planes, he preferido quedarme en casa y arreglar las cosas con él. Desde hacía unas semanas lo notaba raro conmigo. Se mostraba frío, distante. Tiene razón: llevo días sin dedicarle nada de tiempo. Un saludo apresurado mientras desayuno y apenas un rato antes de la hora de dormir. Eso los días que no he llegado muy tarde y me he metido directa en la cama, que han sido más de los que me gusta confesar. Él me conoce muy bien y es paciente conmigo, pero no podía disimular su tristeza. Se sentiría un poco abandonado, supongo que es normal, que tiene razón.
Así que he decidido que de hoy no pasaba. Es mejor buscar la solución a tiempo, poner algo de mi parte. He preparado una buena cena, he puesto música tranquila, he quemado incienso y me he sentado en su regazo. Él me ha acogido con todo su calor. Nos hemos tapado con una manta, le he leído en voz alta un buen rato... cuando hay buena disposición por ambas partes, los problemas se solucionan sin necesidad siquiera de hablar. Sobre todo cuando todo se reduce a una cuestión de tiempo y no de sentimiento, cuando hay amor auténtico, desinteresado, cuando ambos somos razonables.
Hoy me voy a la cama sintiendo la felicidad de las reconciliaciones. Feliz por haber pasado la noche con él: mi sofá. Feliz porque me haya perdonado la ausencia y porque vuelva a acogerme entre sus brazos mullidos y a sonreírme. Sin rencor.

34 comentarios:

Izel dijo...

Jajaja Ay esos amores locos... Féliz reconciliación...

Tawaki dijo...

Espero que las sillas no se encelen y terminen reclamando igual atención, porque te veo rodeada, sin poder salir de casa, ja, ja.

Un beso

Sir John More dijo...

Ayer, querida Leo, nos deshicimos de nuestro sofá de más de diecisiete años. Sobre él han pasado tantísimas cosas: nuestros hijos se han criado prácticamente sobre sus cojines, y no sé decirte ahora mismo si se gestaron también en su comodidad... ;-) Ahora tenemos en su lugar dos sofases muy serios (será que aún recelan de sus nuevos dueños), no tan cómodos como aquel, pero que, la verdad, prometen buenos momentos. Al menos espero que sean tan pacientes y amorosos como nuestro sofá y como el tuyo. Un beso mullido.

iraKundo dijo...

Ay! Ayyyy! cuánto lo echo de menos ... TU SOFÁ ... la verdad es que es muy posesivo ... una vez te sientas, no te deja marchar jejeje ... besotes!!

Ferlocke dijo...

No es por nada, pero si yo fuera la mesa de la cocina, estaría muy celosa. Solo aviso...

de todos modos es que es solo ver la foto y dan ganas de quedarse ahí acurrucadito para siempre. ¿Qué le leías? ¿Una vuelta de tuerca? Porque si es así, no me extraña que no te dejara escapar...

Desesperada dijo...

a veces la falta de tiempo asesina todo... ¡bien por buscarlo!

Orleans dijo...

Ay,y yo que me había montado una película a lo Patricia Highsmith!conmigo conseguiste tu cometido.Jajaja.
Buen texto,y buena decisión.

Antonia Romero dijo...

Qué inteligente sensibilidad. A veces nos olvidamos hasta de respirar ¿verdad? y de repente nos sale un ¡ay! inesperado de nuestros pulmones que nos recuerdan que existen. Bien hecho... en el sofá o donde sea.

Saludos

PULGACROFT dijo...

jajaja qué genial Leo!! me alegro que os reconciliarais...no hay amistad más desinteresada que la del sofá (con lo que lo maltratamos a veces...jaja)...felicidades a los dos!
Por cierto, el mío lo tengo vestidito idéntico que el tuyo (con la colcha del ikea ¿no? jaja)...

"Otra vuelta de tuerca", genial ¿eh?...a mí me gustó mucho, a ver qué te parece a ti...

nieve dijo...

Me ha encantado esta entrada, es realmente fantástica. Siempre tenemos que encontrar tiempo.

Un abrazo

Ara dijo...

Precioso, Leo.
Un abrazo grande grande

leo dijo...

Izel: Muchas gracias. Sí, somos muy felices. Estamos pasando un fin de semana muy romántico :) Besos.

Tawaki: Las sillas están tranquilas, jeje. No son nada celosas. Besos.

Sir John: Un sofá es casi parte de la familia, como cuentas, un testigo importante de las vidas. Espero que los nuevos se adapten bien a vosotros (y vosotros a ellos) y sea una alianza duradera.
Besotess.

Irakundooooo: ¡Qué bien verte por aquí! Pozi, mi sofá se acuerda de ti y me pregunta que cuándo vas a venir a vernos. ;) Bisous.

Ferlocke: Por suerte, como mi cocina es tan chica, no hay mesa pá ponerse celosa. La verdad es que es cómodo, el jodío. Y con la manta y un libro forman un tándem perfecto, absolutamente incompatible con el movimiento. Besos.

Desesperada: ¡Y tanto! En ocasiones una siente la extrema necesidad de dedicarse algo de tiempo. O de no hacer nada, vaya. Besos.

Orleans: Qué maja. Sí que es buena decisión: animo a todo el mundo a que lo haga (en su sofá, claro, que en el mío todos no cabemos...)
Besotes.

Antonia: Pues sí, es justo eso. Una se ve zarandeada por la rutina y por los acontecimientos, y lo que necesita de verdad es un poco de hogar. Graciñas y besos.

Pulgui: Jajajaja, la colcha del ikea es universal, famosa en el mundo entero.
Acabo de terminar el libro y me ha dejado un poco fría, la verdad, pero creo que es porque la traducción era bastante mala. Un besoteeeeeee.

Nieve: Me alegro de que te haya gustado. Yo, a partir de ahora, me he hecho el firme propósito de dedicarme algún rato más (y al sofá también). Besos.

Ara: Qué alegría más grande verte por aquí, hermosa. Espero que te prodigues más a partir de ahora. Otro abrazo enoooooooooooorme para ti, guapa.

Luis López-Cortés dijo...

Gracias por compartir tu intimidad. Besos.

Anónimo dijo...

Hola Leo!

Cuanta razón tienes en que "cuando hay buena disposición... los problemas se solucionan sin necesidad siquiera de hablar..."

Apuesto a que no has discutido mucho con el sofá... o si???
Porque hablar, hablar... quitando algún quejidito cuando se le suelta un muelle, yo
no le recuerdo muy locuaz. Más bien un asentimiento tácito, ¿no?

Y que conste que no me quejo... si nuestros sofás hablasen el mundo sería muy distinto... seguro que algún secretillo tendrá el tuyo que todavía no ha te ha confesado...

Besos, Alf

leo dijo...

Luis: De nada, es divertido. Bienvenido y gracias por pasarte por aquí. Un saludín.



¡¡Yupiiiiiiiiiiiiiii!! Qué bien "verte" por aquí. Tú sabes mu bien que este sofá es bastante parco en palabras. Y los muelles, por ahora, tampoco dicen mucho, la verdad. No hemos discutido nada, nadita: nos entendemos a la perfección Y a pesar de que no le gusta que le ponga los pies encima no me dice nada nunca.¡Criaturita! Secretos no sé si tendrá... hummmmmmmm, voy a preguntarle.
Cienes y cienes de besos. Vuelve prontooooooooooo.

Mariano Zurdo dijo...

Espero segunda parte, la de que la cama se puso celosa y para vengarse te hizo arrugas en las sábanas y se alió con la almohada para no dejarte dormir... XD
Besitos/azos.

elita dijo...

En eso estoy, en busca de este amor desinteresado... en mi piso no tenemos sofá (todavía), ¡¡cómo lo echo de menos!!

Besitos

Cyllan dijo...

Hola, je, vaya historia ¿La escribiste sobre él? Deberías ;)
En mi casa aún no tenemos sofá ¿sabes? Estoy en ello, a ver si me "ligo" alguno, jaja. Besos.

Paco dijo...

¡que bueno! has conseguido engañarme durante un momento... yo también amo mi sofa...

saludos

Azul... dijo...

Me hiciste recordar un sofá que está al otro lado del charco, con mil historias guardadas entre sus hilos... :)

Un besotote!

leo dijo...

Mariano: Espero que no te haya oído: creo que no debe haber muchas cosas peores que una cama decidida a hacerte la vida imposible... gracias y besotes.

Elita: Te animo a que no te demores. Un sofá siempre es un gran amigo, el mejor amigo del hombre. Besos.

Cyllan: Jajajajaj, suerte con tu ligue. Jo, yo al mío lo pagué ;-) Besotes.

Paco: Aquí está saliendo todo, al final va a resultar que queremos más al sofá que al perro (no mencionaré a las parejas para no fastidiarla...) Gracias y un beso.

Azul: Ese sofá del otro lado del charco estará contento hoy, ¿no? Imagino que ahora tendrás uno bien lindo llenito de proyectos y de ilusiones nuevecitas. Un besote enorme, guapi.

Raquel dijo...

La de historias que el sofá debe tener acumuladas... Ahora que ha llegado la reconciliación, ya verás.
Un besote

Tawaki dijo...

A ver cuándo me enseñas a hacer fotos de suplentes, de esas que te hacen la competencia.

Besos

Isidro dijo...

Aaaah! cuídame a ese ser tan adorable y nunca bien reconocido. Por un momento pensaba que te referíaas al periquito... je ;oD

Lo único que yo no sería capaz de hacer es lo de leerle en voz alta (prohibido llevar el trabajo para casa) Por lo demás, yo amo a mi Puf... es lo que uso delante del ordenador, y últimamente lo que más tiempo me ocupa... Somos una pareja feliz

bicos

ANA DE LA ROBLA dijo...

Ahora también tendrás que hacer las paces contigo, y dedicarte más tiempo :-)
Un beso grande.

Blau dijo...

Leoooo, que bonita reconciliación. Aceptan trios??? jajaja risa infinitaaa jajaja

Besoss guapaaaa

Mari Carmen dijo...

Algo así he hecho yo, en muchas ocasiones, con mi estudio. Desde que tengo Internet en la buhardilla, apenas paso por mi estudio, y él lo nota, y me lo reprocha. De modo que me he dicho que ya está bien, que a escribir en el estudio y a postear en la buhardilla :)

Un beso, Leo, me alegro de que todo se haya arreglado entre tu sofa y tú :)

leo dijo...

Raquel: Pues sí, espero que me cuente muchas cosas. Jejejeje, además ahora tengo cuatro días para intimar con él. Besos.

Tawaki: Jajajaja, me encanta el comentario "en clave". Gracias y un beso.

Isidro: Yo creo que es verdad que no reconocemos la importante labor del sofá en su justa medida, que se lleva todos los triunfos la cama, lo cual no es justo. Por lo que me cuentas del puf, debes tener contento a tu sofá ;)
Bicos para ti también.


Ana: Falta hace, sí, pararse un poco y simplemente ser. O respirar. Un besote grande, guapa.

Blau: Pues, como puedes ver, es un sofá grandecito, pero es que yo soy muuuuuuuuuu egoísta. ;) Aunque hago excepciones de vez en cuando. Besotes, tiíta.


Mari Carmen: ¡Eso! Cada cosa en su sitio. Afortunada tú que tienes buhardilla y estudio para elegir. Yo lo tengo que hacer todo en mi espacio polivalente. Gracias y un besote.

Martín Bolívar dijo...

Felicidades por la reconcialiación, perdonar, comprender, entender, etc., el esfuerzo del amor. Una frase del poeta ítalo argentino Antonio Porchia, un gran amor es un gran dolor. Enhorabuena y cordiales saludos. Que seas feliz, aunque te cueste mucho. je :)

leo dijo...

Bienvenido, Martín. Y tanto que cuesta ser feliz a veces... Gracias por tu visita, por los buenos deseos y por tu comentario. Un saludo.

Luis Vea García dijo...

Para ocupar un lugar en un libro futuro que podría denominarse Romances surrealistas.

Gracias por pasarte por mi página.

Saludos.

dintel dijo...

La ausencia es mala consejera.

leo dijo...

Bienvenida, Dintel. Un saludín.

Lita dijo...

Jajaja...mira que si pense que hablabas de un hombre!!!....jaja, pero claro!!! si yo tengo un hijo Conejo (y es de peluche, pero shhhh!!! puedes herirlo si le dices esto) que puede impedir que tu ames de tal manera a tu sofa???
Amores extraños, pero amores al fin... (de los cuales entiendo perfecto)
Un gran saludo! (tambien para el comprensivo sofa...)