sábado, 15 de diciembre de 2007

ARENA

Recupero esta microhistoria de mi primer intento de blog, hace ya casi un año. La dedicatoria se mantiene intacta. Nuestra capacidad de soñar, espero, también.



Para Lore


Le di la vuelta al reloj de arena, como hacía al empezar cada sesión. Era de un cristal finísimo,
con la arena teñida de azul. Me lo regaló mi marido cuando terminé psicología, hace más de quince años, cuando aún no tenía la calificación de ex. Marcaba con exactitud los cuarenta y cinco minutos de la sesión.
El paciente, desde el otro lado de la mesa, se concentró en el fluir azul del tiempo que yo acababa de accionar. Mejor: prefería que no me mirase a los ojos. Hacía semanas que no podía controlar un temblor especial cuando él entraba. De hecho, ya habíamos acordado que aquélla sería la última entrevista. Ya había superado la depresión por su divorcio. Y a juzgar por la calidez que sentía al verle, yo también.
La conversación fue menos fluida que otras veces. El parecía triste. Yo trataba de encajar en mi puzzle mental la pieza de su ausencia. Cuando los últimos granos empezaban a caer, él guardó silencio y fijó sus ojos en el reloj. Yo hice lo mismo. Una vez se hubo consumido el tiempo, me miró de soslayo, alargó la mano y tomó el frágil artefacto. Seguí sus movimientos con mirada sorprendida. Sacó su pañuelo y lo envolvió en él. Oí cómo se quebraba el vidrio entre sus dedos. Carraspeó y me pidió que extendiera la mano. Vertió en mi palma la fina arena azul y con una sonrisa tímida me preguntó:
-¿Tomamos un café luego?

26 comentarios:

Desesperada dijo...

Tomaste el café?

cacho de pan dijo...

significó el fin de su análisis o llamaste a la policía?
(puedes leerlo siguiendo el comentario de desesperada)
somos muy cotillas!
un abrazo

leo dijo...

Jajajaja, Desesperada y Cacho de pan, lo queréis saber todo. Pues como aquí se hace lo que nos da la gana, yo digo que sí, que se tomaron el café. Y muchos cafés más. Y quedaron desvelados, si no para siempre, sí durante una buena temporada.
Gracias a los dos.
Besos.

Tawaki dijo...

El azul es un buen color para un futuro prometedor. Me viene a la cabeza una boda judía, por los cristales rotos y el pañuelo. Aunque no tenga nada que ver.

Ya sabes que me gustan tus cuentos.

Un beso,

Wilhemina Queen dijo...

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
En estas fiestas el anhelo de que
todos tus deseos se realicen
que tus sueños lleguen a tocar tus manos
que tu corazón esté lleno de paz y amor
y que el mundo goce de buena salud
para albergarnos el próximo año.

PAZ, AMOR, PAN
Y TRABAJO PARA TODOS!
Felices Fiestas!

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

AFECTUOSAMENTE,
Verónica Curutchet
El Mundo de Wilhemina Queen


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Soy un pedacito de:
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Desesperada dijo...

mmm desvelados... je je je

Blau dijo...

Leoooo, fina arena azul, si siiiiiii....!lo que hace el café.

Besosss

winfried dijo...

Me gusto el Relato!!

Escribe mas, tienes talento Leo!

Saludos

Ferlocke dijo...

Qué bien, me encanta la progresión, que uno está cansado de leer historias tristes y adora los finales felices.

"la pieza de su ausencia" me ha enamorado.

Orleans dijo...

La esperanza no es verde,es azul...

hombredebarro dijo...

El principio de empezar. Otro saludo.

PULGACROFT dijo...

Una historia muy bonita Leo, la eternidad de un instante fundido en unos granos de arena...precioso.
Me gusta el final abierto aunque intuyo "el principio de una gran...¿amistad?..."jeje...

leo dijo...

Tawaki: Gracias por tus palabras. Un beso.

Wilhemina: Gracias. Felices fiestas para ti también.

Deses: Sí, sí: desveladísimos. Besos.

Blau: Huy, y eso es sólo el comienzo. Después de varios cafés no quieras echar cuentas. Je. Besos.

Winfried: Bienvenido. Muchas gracias por los ánimos. Besos.

Ferlocke: Pos a mí me pasa lo mismo, que estoy hasta el moño de tristezas, ¡ea! Qué viva el pastelón. Besotes.

Orleans: Sí, es azul. La esperanza nos la da el tiempo. Gracias. Besotes.

Hombre de barro: Lo más duro, lo más estresante, cualquier comienzo. Gracias y un saludín.

Pulga: ¿Para qué moderarnos? Pues sí: una grandísima amistad. Jejeje. Gracias y besos.

Mariano Zurdo dijo...

Dar el alta a un paciente es un salto en el vacío, tanto para el terapeuta como para el paciente.
Y los relojes de arena son la manera más romántica de medir el tiempo, que se nos escape entre los dedos.
Besitos/azos.

Cyllan dijo...

Hola Leo. Tu primer intento de blog debía estar interesante, con microhistorias y todo mmm. Es díficil condensar una idea en tan pocas frases. Lo has hecho bien yo creo, nos ha llegado mucha información de esas dos personas, pasado, presente y futuro.
Por cierto, no me gusta esa violencia de romper ¿tenía que romper el reloj para expresar lo que quería? Si yo fuera la chica no me hubiera gustado eso, y si fuera el chico hubiera ido hasta el mar para traerle un puñado de mi propia arena de tiempo, je.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Soñar...no pienso dejar de hacerlo. LA esperanza es el motor de mi vida y la puerta de la felicidad: cada día una nueva oportunidad.
Gracias Leo

Raquel dijo...

Me gusta el relato Leo, las imágenes, las posibilidades que abre.
Un abrazo

ANA DE LA ROBLA dijo...

Romper el tiempo... quién pudiera. Un beso azul, querida.

leo dijo...

Mariano: ¿Verdad que los relojes de arena tienen algo mágico? Indudablemente son mucho más románticos. (Qué pocos quedamos de esos, Mariano) Gracias y muchos besos.

Cyllan: Pos pá mí que tú eres otra romántica, de esas en extinción como Mariano et moi, porque lo de traer tu propia arena... Besos.

Anónimo: No dejemos de soñar, ni que esas esperanzas se nos escapen entre los dedos como arena. Yo creo que si se puede soñar es que puede existir. :)) Miles de besos.

Raquel: Muchas gracias, me alegro de que te guste. No es más que una forma muy sencilla de conjugar un sueño. Besotes.

Ana: Mejor aún romper aquéllo que encapsula el tiempo. Más besos azules para ti.

Paco dijo...

me gusta sobre todo porque podría ser el inicio de una novela...

Izel dijo...

Me ha gustado... A veces, romper el reloj es la mejor manera de liberarnos del tiempo que siempre corre en nuestra contra...

PULGACROFT dijo...

Pues estupendo (sin moderaciones) ;)

Mari Carmen dijo...

Qué bonito, Leo. Precioso realmente :)

Aunque luego, pagaría otro reloj de arena, ¿no? :)

Un abrazo,

leo dijo...

Paco: Pues tienes razón, todo es ponerse. Gracias y un beso.

Izel: Si nos animáramos a romper el reloj, a veces, sería todo más fácil. Besitos.

Pulga: Nada de moderaciónnnnnnnnnn
Besos

Mari carmen: Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado. Un besote.

u minúscula dijo...

pues mola, me gustaría que me pasra algo así...

Cyllan dijo...

Seeee, soy una romántica, pero en el sentido más amplio de la palabra además, no en el cursi. Insisto lo de romper que tanto os gusta, no lo veo.