lunes, 3 de septiembre de 2007

SEPTIEMBRE

Con el permiso de octubre, septiembre es mi mes favorito.
El mes en que se renueva el tiempo. El cielo de Madrid parece crecer, abombarse, se hace aún más alto. Sus extremos se comban ante mis ojos -los de dentro- como si quisieran abrazarme.
Las hojas comienzan a hacer los caminos.

Después del estío empiezo a rebrotar. Me prendo la emoción en la solapa. La vendimia de letras se acerca. Y luego, el fin del barbecho.

No sucumbiré al planeta agostini, aprenda el nuevo idioma en tres semanas. Ni coleccionaré las tardes, ni los gestos. Olvidaré que existen los gimnasios. Practicaré el mejor ejercicio para el alma: soñar con esos caminos de hojas que llevan directos a un horizonte que nunca se agote, por suerte. Los soñaré primero para luego poder reconocerlos. Déjà vu. Sin miedo. De un vistazo.

Mi favorito es septiembre. La mirada detrás del objetivo. El cielo de Madrid. Y luego, octubre.

24 comentarios:

Palo dijo...

Muertesita de gusto me he quedao al leer este post tan optimista y ver ese peasso foto, quilla! As� me gusta o�rte, verte, leerte y sentirte, mi ni�a! La vida hay que com�rsela, que est� muy buena, aunque a veces nos atragantemos con ella. �Este a�o va ser definitivamente nuestro a�o? Seguro que si lo cogemos con ganas y los ojos del alma bien abiertos.....
Besoooooos

Blau dijo...

Que bonito post :o) luego de leerte, me he reconciliado con el mes de septiembre :oP

Beso besines leo leo leoooo

leo dijo...

Palopeich: Que este es nuestro año me parece innegable. Mi duda es ¿acaso no lo fueron los anteriores? ¿Y los que vendrán? Vamos a comernos la vida hasta ponernos morááááássssssss. ´
Besotes.

Blau: Es un honor haber logrado esa reconciliación. ¿Qué significa :oP?
Besosssssss.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Siempre te "leo" ;)) en blogs amigos y me he decidido a visitarte. Tienes una bitácora muy bonita. Un beso de saludo.

Tawaki dijo...

No, si ya sabía yo que septiembre tenía que gustarle a alguien. A mí lo que más me gusta, por llevar la contraria, es que sólo tiene treinta días.

Me explico: los jefes acaban de volver, deseando poner en práctica esas ideas peregrinas que tuvieron al lado del mar. También hay que inventar unos presupuestos, no acordes al mercado, sino a sus expectativas, que suelen estar por las nubes.

Menos mal que después de un duro día de trabajo mi comentarista fiel se descuelga con algo bonito y positivo.

No, si acabará por gustarme septiembre. ¿Es tiempo de cerezas?

leo dijo...

Ana: Bienvenida. Me alegro mucho de que te guste mi espacio. Un placer tenerte por aquí. Un saludo.

Tawaki: Uno pierde esa calma ficticia del Madrid de agosto, pero septiembre es brillante. No hay más que abrir los ojos. Claro que es tiempo de cerezas: como de todo lo bueno. Besos.

raquel dijo...

Leo, qué bonito! Me dejas con una sonrisa y una esperanza en ese camino al otoño que ya empieza a llegar. Algunos árboles aquí han comenzado a anunciar que sus hojas van a cambiar de color. Aún queda un poco para eso. Y en ese rato, voy a escucharte de nuevo y a pensar que no debo estar triste porque el verano se termina, que otro camino está por dejarse abrir y descubrir.
Un besote

Sir John More dijo...

Mucho septiembre, pero no por ser septiembre miras los correos que se te mandan a tu dirección de idem... Valiente...

Azul... dijo...

Y mi favorita eres tú :) (qué post tan bello, Maga, por favor!)

Yastoy de regresoooo

Besotototototes!!!

leo dijo...

Raquel: El verano termina, sí, y algo se pierde. Pero ahí está el otoño, siempre esplendoroso, con sus colores, y la lluvia que viene a calmar la sed de la tierra agostada, y... El tiempo se renueva, no sé. Además donde tú estás tiene que ser espectacular,¿no? Con esa vegetación. Vamos, que me froto las manos mientras espero tus fotos. Muchas gracias y un beso.


Sir John: Ya he visto tu mail. Y ya lo he respondido. ¿Y Maritornes?
Besos

leo dijo...

Gracias, Azul, por tu retonnnnnnno.
Un abrazote.

cuqui dijo...

Después de salir del Corte Inglés con la Visa tiritando tras la compra de libros y uniformes, pasarme gran parte de la tarde cosiendo nombres a la ropa, después de un duro día de trabajo bajo la vigilancia de mi recién llegado jefe y pensando con horror que en una semana se me acaba la jornada de verano… mientras el moreno se me cae a cachos y diseño estrategias para quitarme los kilos de más de las vacaciones me he acordado de que a Leo le gusta el mes de septiembre. En fin, hay gente para todo.
El caso es que me he asomado a la ventana y estaba todo precioso…y olía fenomenal.
Menos mal que me has recordado que se pueden mirar las cosas con otros ojos, gracias Leo. Buen otoño.

leo dijo...

Ay, Cuqui: entiendo que cuando una tiene muchas obligaciones familiares las cosas cambian y suele haber menos tiempo para el "romanticismo". Pero sí, a pesar de todo, creo que la cuestión está en los ojos.
Un besito, prima. Seguimos teniendo pendiente vernos, ¿eh? Casi que en octubre, ¿no?.
Muchos besos a todos, y especialmente para ti.

u minúscula dijo...

¿En serio crees que soy paciente... ? ;)


¿Me haces un favor? Dime dónde quieres que te ponga un enlace...

Antonio Senciales dijo...

Tú eres poeta, Leo.
O me lo pareces.
Las hojas..., el rebrote del estío..., las hojas que hacen camino...; no sé por qué, bueno, la verdad es que sí sé por qué, me han recordado a Walt Whitman, a quien supongo que conoces y has leído.
Un abrazo.

leo dijo...

u: Como no comentas nada de haber cogido tirado las paredes abajo con el palo de la escoba, o haber llamado a la policía, pues por eso lo de paciente. Gracias por tu visita. Un besote.

Muchas gracias, Antonio. Pues la verdad es que me ha dado por la prosa y yo sé que mi tumbaíto es más bien poético. Pero yo sería poetisa: permíteme que reivindique mi género y ese femenino culto que es tan bello. UN abrazo y muchas gracias.

Antonio Senciales dijo...

Sí, claro, poetisa, como Safo, llevas razón, Leo.

A mi edad no se debieran cometer estos deslices.

Perdona.

MORGANA dijo...

Aqui y ahora, dos adverbios que me bajan a la tierra o me sirven de tabla de naúfrago de tanto en tanto. Madrid y septiembre...despierta ya el color del otoño, ese juego poético de colores.
Septiembre y Octubre son meses mágicos.
Saludos

leo dijo...

Antonio, que poeta está bien dicho también, ¿eh?, que no tengo ná que perdonarte, majo. Y no es una reivindicación feminista (que el demonio me confunda :) es sólo que me gusta más poetisa. Muchas gracias y un beso.

Morgana: Bienvenida. Me ha sorprendido que no les gusten estos meses a tanta gente, la verdad. Así que me alegro de que estemos de acuerdo. Gracias por tu visita. Un saludo.

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Puedo olvidar muchas cosas malas que ocurren en septiembre, pero no que se me acaben las vacaciones. ¡Maldito síndrome posvacacional!

leo dijo...

Ay, Pablo, a pesar de mi romance con septiembre te comprendo a la perfección. Ánimo. Gracias por la visita y bienvenido.
Un saludo.

uncnoun dijo...

Pues yo es el 2º mes que más odio (después de enero).

PULGACROFT dijo...

Para mí los años empiezan en septiembre, supongo que será por la costumbre de mis años de estudiante en que TODO empezaba con el nuevo curso escolar...aunque ya han pasado esos tiempos todavía sigo pensando en años cuyo enero es septiembre...supongo que también con cierta nostalgia...
Me gusta como lo expresas Leo...
Saludinos!

leo dijo...

Pulga: coincidimos, pues, en lo del comienzo del curso. ¿Qué tal por Oviedo? Disfrutaaaaaaaaaaa. Un besote, guapa.

Uncnoun: Para gustos los colores, ya se sabe. Un saludo.