miércoles, 26 de mayo de 2010

DONDE APARCAN LOS PECES



No encontré más sitio para aparcar el tren que un solar en obras. Viajé sobre uno de los rieles, a pie, descalza, guardando el equilibrio. Pensando cada paso. Hasta la costa. He utilizado un cascarón de nuez y las dos manos para atravesar mi mar de los Sargazos. De tanto ver mi rostro en el espejo en calma he terminado por comprender algunos de los gestos de los peces. Por amar lo ridículo, lo tierno, lo que nos hace humanos. Lo que nos impide nadar y nos obliga a hacernos maestros de buceo. He llevado un diario de todas las mentiras. Y he descubierto que morimos el día que se muere la sorpresa.
Ahora estoy tumbada en una playa. Y me río de la arena de todos los relojes.
Es muy posible que, cuando regrese, la grúa haya retirado el trenecito. Quizá sea mejor así. Nunca se ha adaptado a las traviesas de hormigón. No entiende nada de altas velocidades.

22 comentarios:

añil dijo...

"Ahora estoy tumbada en una playa. Y me río de la arena de todos los relojes."

Felicidades por ese camino de equilibrios y esa meta perfecta donde poder reirte.

Un beso

arandanilla dijo...

Ahhhhhhhhh, yo también he estado tumbada en la arena de la playa unos días...y el tiempo no existe...espero que estés bien. Un beso y alegre de tu regreso...

isobel dijo...

un abrazo enorme


jajajaja la palabra es plumier, que bonita ;0)

Raquel dijo...

Precioso.
Bienvenida.

Belén dijo...

Disfruta, que te lo mereces...

Besicos

PULGACROFT dijo...

Tienes dos frases en este texto que me han superencantado:
"...he descubierto que morimos el día que se muere la sorpresa."
y
"Ahora estoy tumbada en una playa. Y me río de la arena de todos los relojes."
Perfectas, redondas, un 10.

Por cierto, ¿merece la pena llevar un diario de mentiras?...

;)

Lispector dijo...

Leo ¡Qué buena esa sensación de aparcar el trenecito de vez en cuando, sin importar el tiempo! besosss♥

Amparo dijo...

¡Hola! ¡Bienvenida!, como verás te estábamos esperando.
Me encanta la cáscara de nuez y las manos en pleno mar de los Sargazos, esa insignificancia ante la inmensidad de lo imprevisible.
Ahora me pongo a escuchar la música.
Espero que vuelvas con buen ritmo!!
Un abrazo

Elèna Casero dijo...

Yo también quiero reirme de todas las arenas de todos los relojes.

Elvira dijo...

¡Ojalá sigamos maravillándonos siempre!

Eso de que quizás la grúa se lleve el trenecito... espero que no, ¿eh?

Besos y bienvenida de nuevo

ana de la robla dijo...

Brava...
Beso.

Frabisa dijo...

Hola, Leo!!!

Es habitual que me guste tu escritura porque lo haces muy bien, pero a veces, te superas a ti misma.

Me llevo esta frase "Ahora estoy tumbada en una playa. Y me río de la arena de todos los relojes."

besitos y felicidades

leo dijo...

Añil: Siempre en el camino. Gracias por venir. Un beso.

Arandanilla: Espero hayas disfrutado de la playa. A mí me alegra mucho volver y encontraros por aquí, tan fieles. Gracias.

Isita: ¡Gracias, sol! Otro abrazo para ti.

Raquel: Gracias, mil gracias.

Belén: Pues sí, todos nos merecemos un descanso. Besos.

Pulgacroft: Muchas gracias, me alegra que te hayan gustado Los diarios son útiles para no olvidar según qué cosas. Un abrazo.

Lispector: Desde luego. Ser libres incluso de nosotros mismos. NO sé si esto es posible... Gracias y un besote.

Amparo: Es emocionante que sigáis aquí, después de todo. Mil gracias. Trataré de no perder compás.

Elèna: Podemos reírnos a coro, si quieres. Gracias.

Elvira: Sí, no creo que haya nada peor que perder la capacidad de maravillarnos. De la grúa... no sé: que suceda lo que haya de suceder. Un beso grande.

Ana: Gracias, bella. Mil besos.

Frabisa: Es genial los ánimos y la energía que transmitís. Muchas gracias. Besis.

Angel dijo...

Sí, Leo, lo de las cosas buenas de la vida no es cosa de altas velocidades. Al menos eso creo yo. ¿Cómo puedes ver las cosas si la velocidad te las desfigura?
besos

Cuqui dijo...

¡Vaya vacaciones te has tomado!. Ya pensé que nos habías abandonado.
Besitos.

Blau dijo...

Leo leoooo, por fin! que abandono :-) qué cuando vienes a reirte de la arena de los relojes de Barcelona?

Besos

Carmen dijo...

No dejes el tren mal aparcado, mujé, que luego la multa cuesta tanto como el tren.
Muy bueno Leo.
Besote.

arandanilla dijo...

No nos dejes tanto tiempo, mujer...

leo dijo...

Así da gusto volver. Espero que la multa no sea para tanto :-))
Blaucita, lo de Barcelona está al caer.
Gracias.

Cris dijo...

Qué viaje más bonito!!!
:_)

Besos!!!

Josefa dijo...

Que bien se vive cuando no se mira el relog... Me alegro de que lo hayas pasado bien.
Un besito.

La Rata Paleolítica dijo...

Ni falta que hace que entienda de hormigones ni velocidades siderales. Además, si no entiende es porque no le hace falta.
Pero allí seguía aparcado, por lo que veo.
Y me quedo yo también con esa frase sonriente que tanto ha gustado; Me la guardo en alguna neurona.
Besos desde Africa de nuevo, leoncilla Leonor.

Jesús.