martes, 15 de noviembre de 2011

INDIFERENCIA


Hace mucho que no te escribo una carta. Querido menganito, te echo de menos... o bien: Mi amor, no sabes lo maravilloso que eres... O quiero pedirte que me perdones, no pretendía herirte al decir eso, solo es que estaba enfadada, y, claro, ya se sabe...

Hace mucho que solo te imagino y caigo en el error de creerme en lo cierto. De creer que estás triste porque el día es de plomo. O que me echas de menos, porque me duele el centro. O que el aire liviano lleno de luz y brillo solo puede deberse a tu alegría.

Hace mucho que invento y no te digo nada de lo importante. O establezco un diálogo en el viento, que al final, no queda en más que eso: transición de estaciones, tiempo muerto. Nunca conjugar los verbos juntos, ni temblar, ni crear un puente de papeles, ni de sellos, de declarar amor ni desmentirnos. Ni dejarnos al olvido ni olvidarnos. Ni enmendar la falta ni anidarla. Los días mudos, los besos de labios pespunteados, el silencio y la tele cada noche. El camino seguro a otro comienzo.


8 comentarios:

Miguel de Esponera dijo...

"Los besos de labios pespunteados": eso es definitivo. Cuánta literatura hay en tus dedos, Leo. Y en cuanto al pespunte, es una costura fácil de deshilvanar: basta con un leve tirón, ziiiiiiip, y todo queda otra vez abierto.

Blau dijo...

Leo leo, deja de escribirle a "Queridomenganito" y que el alambique de tu pluma le escriba a "Queridosutanito" :-)

Besos

Begoña dijo...

Hablarle al viento a veces es mejor que hablarle a quien no sabe escuchar.
Un día el viento devolverá todas las palabras, y curará todas las heridas.
Saludos

Belén dijo...

Es que muchas veces imaginar cosas es algo peligroso...

Besicos

Amparo dijo...

Hace mucho. Uno se da cuenta de cuánto tiempo pasa, de repente, y todo lo que ya no hace. Mucha poesía en el último párrafo, me gusta.
Saludos!!

La Rata Paleolítica dijo...

Has expresado de una forma genial ese gran problema en muchas relaciones de "el silencio y la tele cada noche".
Muy bonito leo, me ha gustado mucho como lo has escrito.
Besos.
Jesús.

Cris dijo...

No estoy de acuerdo con Belén... Yo soy más feliz imaginándolo como quiero que enfrentándome a su extraña realidad...

(Besos...)

leo dijo...

Miguel de Esponera: Gracias por tus siempre amables palabras. Hay pespuntes que el tiempo petrifica, por desgracia. :-)

Blau: Jajaja, me parto con el alambique. Loquillaaaaaaaaaaa. Quiero ir a Barna!!

Begoña: Qué cierto es, a veces el viento cumple una labor importante, que es dar la oportunidad de hablar, cosa sanadora, a veces, de por sí. Graciñas por venir. :-)

Belén: Bueno, el riesgo a veces no está mal, ¿no crees? Besisssssss.

Amparo: ¡Gracias! Un abrazo.

Jesús: Eres un sol. Te agradezco mucho que me expreses que te gusta lo que escribo. Es gratificante, de veras. Un beso grande.

Cris: La tuya es la otra propuesta posible, a mi entender: imaginar para transformar. O para vivir lo que se quiere vivir. Besotes.