jueves, 3 de marzo de 2011

CONDICIÓN HUMANA


Sé que la vida un día hará su trabajo y yo solo podré decirte adiós, si es que no me he marchado antes. Te miro, y estás vivo. Tu piel, cálida. Me miras. Sonríes. No puedo creer que un día no estarás. No sé de qué podrá servirme el tiempo entonces. Por eso te lo digo ahora. Para ahuyentar a los fantasmas. Que no te mueras nunca. Lo digo para que no se cumpla, como si se tratara de un mal sueño.

No sé qué haré ese día,

el día que la vida cumpla su tarea.

No sé de qué me servirá el tiempo entonces.

Hay un dolor indefinido en estas líneas, en los minutos indolentes que pasean delante de mis ojos, hoy que saben que no sirve de nada el tiempo. Pero que es lo único que tenemos. El tiempo y el acuerdo tácito de nunca, nunca, hablar de esto. Como si fueran las palabras las culpables del daño.

9 comentarios:

Belén dijo...

Las palabras son muy culpables en muchas ocasiones, y ahí si que sirve el tiempo para curar las heridas...

¿verdad?

Besicos

La Rata Paleolítica dijo...

Qué bonitas palabras leo. Y qué bellamente has descrito el vértigo que puede sentirse al pensar en ello. Y disfrutemos pues ahora, dado que mañana puede que no esté, o puede que no estés.
Besos, algo melancólicos.

Jesús.

Amparo dijo...

Qué triste.

Filoabpuerto dijo...

¡Qué condición la nuestra ! ¡sabernos finitos e impotentes!
escribamos, ríamos, vivamos....mientras tanto!!


Abrazos

Merce

Raquel dijo...

El poderosísimo tiempo. Por eso, quiérete mucho, quiere mucho a los demás (como ya lo haces) y llénate de presente.
Un beso

woody dijo...

A mí me obsesiona el tiempo, Leo. ¿Y qué haré entonces?
Bss

isobel dijo...

¡Ay! que me has dejado pensando, un beso

leo dijo...

Isobel: No lo pienses mucho, guapa. Un besote grande.

Woody: Ya somos dos. Yo tampoco sé qué hacer. Pero habrá que animarse. Besos.

Raquel: Gracias por los preciosos consejos. Qué difícil, a veces, quererse. Un abrazo.

Merce: ¡Eso! Escribir y reír. Y hablar. Mis cosas favoritas. Un abrazo.

Amparo: Sí, mucho.

Jesús: Es cierto que la sensación es de vértigo, de asomarse a un precipicio. Graciñas y un besote.

Belén: Verdad. Las palabras dichas, y las guardadas con usura. UN besote.

elnoos dijo...

leo:
solo queria decir q siempre me quedo impresionado gratamente con tus textos y te agradezco q los compartas

este de la condicon humana, en especial, me afecta mucho..
tocando tu propia musica, acaso sin querer, resuenas en las citaras del alma de otros
.. xlcnt!

y bueno, x ultimo sólo agregar q he incluido uno de tus textos en mi galeria (claro, con tu autoria) disculpa el atrevimiento, pero no me resistí y tú tienes la culpa
:)