martes, 26 de abril de 2011

OTRA VEZ, RENUNCIO




Resulta que no se perdió nada. Con el miedo que tenía de que el amor resultara baldío, el tiempo ofrecido y rechazado, la dulce presión de los abrazos que quedaron en proyecto. Qué doloroso, pensar como inútil toda esa energía, el amor que encerraba la generosidad; la generosidad encerrada en la metáfora de tantos otros gestos tontos. Toda esa energía que la mariposa australiana ha aprovechado, para ordenar con su aleteo las letras de los nombres dichos al aire. Hasta formar uno nuevo. O mejor: uno transformado.
Solo se pierde lo que no se da por codicia, por miedo. El tiempo, los besos. La vida escribe las demostraciones con tiza blanca, tenaz, en días, instantes como pizarras. Hace mucho que lo sabía, lo que pasa es que la cabeza se distrae, se centra a veces en sobrevivir, en bobadas, en ganar al Barça, contar calorías, mirar al suelo. Hoy me lo recuerdan, la vida, tú. Que hace mucho que renuncié a los trasteros. Que hoy, otra vez, renuncio.

15 comentarios:

Rosa dijo...

Lo que das de corazón no se pierde nunca. Siempre hay alguien que recuerda lo que diste.
Saludos

dintel dijo...

Huy, fíjate, en vez de trasteros he leído "traseros"...

añil dijo...

Los trasteros sólo sirven para guardar "trastos" . Lo mejor es eliminarlos de un plumazo y tener sitio para lo nuevo.

Un beso

Belén dijo...

Los trastos los uso para escribir, aunque en muchas ocasiones no sepamos lo que es...

Besicos

Amparo dijo...

Me encanta "solo se pierde lo que no se da por codicia".
Eso es.
Que la renuncia sea pasajera.

Raquel dijo...

Sabia al renunciar, al darte cuenta, al escribir tan bonito como lo haces, al... Precioso!

PULGACROFT dijo...

;)

Blau dijo...

Leo, leo, yo también renuncio, hala! por solidaridad.

Cris dijo...

Yo tengo la suerte de que los metros cuadrados de mi casa me hacen imposible acumular... A veces eso es terrible, pero a veces ayuda tanto...

Besitos!

La Rata Paleolítica dijo...

Hoy ando corto de entendederas, pillo partes pero no el todo, así que te dejo un saludo e intento escuchar la música ;o) Besos.

Jesús.

Tati dijo...

Clavado, querida Leo. Nunca se puedo estar más de acuerdo contigo; en letras y camción. Un besazo, Tati

Isabel - Frabisa dijo...

Leooooooooooo, hoy me quedo con una frase .. "Solo se pierde lo que no se da por codicia, por miedo" me parece IMPRESIONANTE y que debería de invitar a la reflexión.

Eres una maestra, cómo me gustan tus escritos, tienes una prosa fantástica, pero de la verdad de la buena ehhhh.

Te he contestado en mi blog, pásate cuando puedas.

un besazo, guapísima y feliz domingo

isobel dijo...

Trasteros, menuda palabra, besitos

Josefa dijo...

Leer este escrito a primera hora de la mañana es una delicia.

Los trasteros sirben solo para guardar cosas que después de un tiempo tiras a la basura. Así son los recuerdos pasado un tiempo piensas que no es tan importante
guardarlos en tu memoria y al final los desechas por incomodos.

Un beso.

leo dijo...

Josefa: Me ha encantado lo que dices, los recuerdos incómodos que desechamos por fuerza. Gracias por venir, Josefa. UN beso grande.

Isita: Da grimilla, ¿verdad? Ya he visto tu entrada, el contagio, jeje. Besis.

Frabi: Muchas gracias por tus elogiosas palabras, me animas mucho. :-)) ¿Sabes? creo que tus robados son una valiente y especialísima forma de dar a los demás. Un besote enorme.

Tati: Tengo muchísimas ganas de verte. Voy a hacer campaña con quien tú ya sabes a ver si cogemos un avión. Mil besos.

Jesús: Gracias por venir, y dejarme tu saludo, y por el intento de entender lo que digo. Un beso.

Cris: En lo físico es una gran ayuda la exigencia del espacio, para no acumular cosas que entorpezcan. Otra cosa son los desvanes del pensamiento y del sentimiento, ¿verdad? Espero que esos también los tengas despejados, a pesar de su espaciosidad. Besote.

Blau: Di que sí. ¡renunciamos! Besissss.

Pulgui: :-))

Raquel: Gracias, gracias, gracias. Besos, mil.

Amparo: Qué mal suena la palabra renuncia, ¿verdad? Y cuántas ventajas suele traer aparejada. Qué injusto sesgo negativo le hemos dado. Perdón por ponerme espesa.
¡Graciñas, Amparo!

Belén: Si tienen utilidad (y más aún esa maravillosa utilidad) yo ya no los consideraría trastos. A mí escribir me ayuda a despejar los trasteros. Besisssss.

Añil: Totalmente de acuerdo contigo. :-)) Besotes.

Dintel: Jejeje, pues no veas si cambia el cuento. Será tu veta surrealista :-))

Rosa: Yo también creo eso, que la mejor forma de conservar algo es darlo. Gracias y un beso.