viernes, 6 de mayo de 2011

CALIGRAFÍA


Lo escribí todo en un papel de miedo, tan fino que al escribir por el reverso las letras del anverso se colaban, se enredaban, los palos de las tes, trepadoras, del otro lado de la páginas. Los puntos de las íes se hacían goma y rebotaban de una esquina a otra. Acelerando.

Y eso que apreté apenas el lápiz. De puro miedo que tenía a que te enteraras de que por ti era vulnerable. Y confundía las caras con las cruces. Era un papel de fumar, la hoja. También mi confianza. La fortaleza endeble de los deseos locos. Era un falso papel mojado. Algo que servía, pero no servía para lo que servía. Sino solo para seguir viviendo. Para probar la calidez del hilo radiante un día de verano. En previsión del invierno. Ejercicio de caligrafía. En previsión de los papeles satinados, blancos, puros, de más de ochenta gramos. Papeles que desencadenan los deseos locos de los bolígrafos. Nacidos, hallados, para dar cabida a lo inefable. Para soportar los mapas. La calidez verdadera del diario. Locos papeles que solo podrá fumar el tiempo. Donde se puede apretar el trazo todo lo necesario, porque hay anversos y reversos, días y noches, y el amor no se hace transparente, y los palos de las tes no tienen miedo de caer en un abismo. Ni de ser tratados como grama, pisados sin piedad por los palos de las pes. Donde los puntos se quedan con las íes a pasar la tarde.

El hombre que echa a reciclar las cartas del banco no tiene ni idea. Maravilloso mundo. Siempre vulnerable, mundo.

17 comentarios:

Elvira dijo...

Ay, la vulnerabilidad! Y sí, tú escribe en papel fuerte que aguante todo lo que le eches y más.

Besos, Leoncilla

isobel dijo...

un beso y disfruta del finde, que yo seguiré buscando el papel de hacienda

PULGACROFT dijo...

Es que la vida es ese papel de fumar donde todo se mezcla aunque no queramos, donde los reversos aparecen de pronto para jodernos (con perdón) lo que escribimos día a día pensando que es inamovible y duradero...así es la vida, un papel de fumar fino y transparente con el que sólo podemos echar humo y tirar las cenizas...
Muy bueno Leo.
;)

Rosa dijo...

Leo, que malo es que las T se te enrosquen, te trepen y se te pasen del anverso verso al reverso.
Precioso texto.
Rosa M.

claudia dijo...

Porqué nos da tanto miedo parecer vulnerables?

Todos lo somos.

Miguel Baquero dijo...

Qué razón tienes, hay determinados papeles, cuadernos, superficies que te incitan a escribir encima, sea lo que sea

Elèna Casero dijo...

Siempre hay papeles que te piden que vuelques sobre ellos tu escritura, tu imaginación, tu vida.

Belén dijo...

Yo siempre he pensado que esa misma vulnerabilidad es la que nos hace libres... ¡aprovéchala!

Besicos

La Rata Paleolítica dijo...

Este es uno de esos que te salen a veces que se pueden leer unas cuantas veces y siempre se encuentra algo nuevo.
Que gusto dejar corretear libre a esa fortaleza endeble de los deseos locos, de vez en cuando. Pero como me gusta que los puntos se queden con las íes a pasar la tarde.
Besos.

Jesús.

añil dijo...

Se me ocurre que voy a tirar todos los papeles que guardo por ahí y a partir de ahora en vez de escribir, hablaré, así cada palabra será nueva y única porque el viento se encarga del resto.

Un beso, preciosa

leo dijo...

Elvira, Isobel, Pulgui, Rosa, Claudia, Miguel, Elena, Belén, Jesús, Añil: Mil gracias por vuestras visitas y comentarios. Otros tantos besos, para repartir entre todos.
:-))

Josefa dijo...

Leo me cuesta comentar. Solo te puedo decir que me encanta leer tus escritos. Si algún día publicas un libro quiero ser la primera en comprarlo.
Besos.

Carmen dijo...

Mi poetisa favorita.
Qué bien te entiendo cuando hablas raro.
Carmen

Cris dijo...

Es que sí que da miedo... pero tranquiliza ver que otros no lo huelen...

Besitos!

Amparo dijo...

Elegir bien el papel
Elegir bien el lápiz
Cuidado con la transparencia también de las palabras.
Muy bonito.

leo dijo...

Carmen, Cris, Amparo: Gracias. Mil.

woody dijo...

Todos nosotros, todos los días, jugamos a ocultar que somos vulnerables. En algunas personas, mostrar su vulnerabilidad es su fuerza.
Abrazos