jueves, 22 de septiembre de 2011

LENTEJAS


Los tejidos siguen vivos a pesar del sueño. No es cierto que la consciencia sea todo. Anoche has venido a verme, te has tumbado a mi lado, me has contado el secreto. Aún conservo tu olor prendido en la solapa, enredado en mi pelo. Con los ojos cerrados. He reconocido tu voz en la penumbra, tu beso en mi mejilla, el tacto de tu mano sobre mi hombro desnudo.

Es lo más cerca que podemos estar de la magia. Dormidos. Cuando volamos, cuando vienes a verme, y me hablas, y me explicas por qué. Por qué te fuiste, porque vuelves a veces cuando duermo. Y yo sigo sin entenderlo por más que hables. No sé por qué me empeño. En una ráfaga, te oigo respirar, y al fin comprendo que no hay nada que entender. Que ése es el milagro. Que da lo mismo estar despierto, dormido, mendicante. La realidad la siguen creando los tejidos. Las redes. No hay nada que entender. Solo aceptarlo. Vivir a gusto, o no. Comernos las lentejas. O tener la voluntad de crear el camino en cada paso.

Así que esta noche he quedado contigo.


14 comentarios:

Anna Jorba Ricart dijo...

Realidad o ensueño...se siente o se quiere sentir esa mágia de no estar solos...
Feliz reencuentro para esta noche...pero sin soñar.
Un saludo.

Isabel dijo...

Es muy hermoso y esperanzador tu relato.

Un beso.

Begoña dijo...

Es cierto, a veces no hay nada que entender y sí mucho que aceptar. Un verbo complicado este ;)
Saludos

añil dijo...

Aceptar que son lentejas y enfocar la vista en otra parte del menú.

Un beso

Elvira dijo...

"tener la voluntad de crear el camino en cada paso.." A veces el camino parece que se hace solo, pero la mayoría de las veces es como tú dices.

Besos

Rosa dijo...

Lentejas que ricas!!! Las acabo de comer.
Dejarse llevar por los sueños y disfrutarlos cuando tenemos la fortuna de tenerlos,mmmmm!!!

Besos desde el aire

Que gracia, la palabra de verificación es intyma...

Amparo dijo...

Bueno, las lentejas no están tan malas. Por lo menos, no hacen daño.
Un saludo

La Rata Paleolítica dijo...

Me gustan mucho las lentejas.
Y me ha encantado el texto leo. Me quedo saboreándolo.
Besos.

Jesús.

Raquel dijo...

Buena decisión. Por eso el dicho sobre las lentejas.

dintel dijo...

Pensaba que lo acabarías: "comernos las lentejas o dejarlas". ;)

Belén dijo...

Hay muchas formas de estar cerca de la magia... como entre tus líneas

Besicos

Miguel Baquero dijo...

Ay, las relaciones que te plantean este tipo de preguntas... lo mejor es. cómo dices tú, no hacerse preguntas

leo dijo...

Anna: ¡Bienvenida! Por desgracia hay reencuentros que solo pueden darse ya en los sueños. Pero todo está bien así, supongo. Es la vida. Gracias por tu visita, espero pasarme a ver tu blog prontito. Un saludo.

Isabel: Me alegra que lo sientas así, pues para mí también lo es. Un beso.

Begoña: ¡Bienvenida a esta casa! Para mí también aceptar es lo más difícil. Poco a poco, ¿verdad? Gracias por venir. Pasaré por tu casa virtual. Saludos.

Añil: Es un menú amplio, además. :-)) Besotes.

Elvira: A veces tengo la duda de si el camino se abriría con igual facilidad que en otras ocasiones se muestra, si dejara de luchar tanto, de esforzarme tanto. Besotes.

Rosa: Jeje, a veces las palabras de verificación están muy relacionadas con los textos, ¿verdad? duendes de internet. Soñemos... Un besote.

Amparo: A mí me gustan mucho las lentejas. Y uno siente paz cuando sabe a qué atenerse, aunque no sea lo ideal, aunque duela. :-)

Jesús: Comparto el gusto por las lentejas. Me alegra que te haya gustado, de verdad. :-)) UN beso grande.

Raquel: Gracias. Hay qeu soñar, ¿verdad? aunque sea con lentejas... :-))

Dintel: Bueno, más o menos es así... :-))

Belén: Ojalá hubiera muchas formas de estar cerca de la magia, como dices. A mí me parece que la escritura es de las pocas que nos quedan. Un besote, maña y gracias.

Miguel: Jeje, qué preguntones somos a veces, ¿verdad? mejor centrarse en las lentejas... Un beso.

Recortables y Quimeras dijo...

Me ha encantado Leo. Mucho. La forma de expresar...no se, ¡todo!