martes, 13 de febrero de 2007

INSOMNIO CON PALABRAS

De noche las palabras
caminan en puntillas,
andan discretas entre los objetos,
temerosas del ruido se descalzan.
Sobre mis hombros insomnes aletean.
El poema me saca de la cama.
Tanto silencio en la casa dormida.
El ruido de mis manos me ensordece.
Toco las letras. Acaricio el teclado
para que diga callado sus urgencias.
No sale nada. Es el silencio que habla.
Y las sombras afuera,
golpeando en la ventana.

GIOCONDA BELLI. APOGEO

4 comentarios:

Palo dijo...

joder, ¡soy una palabra!!!!! Por eso del silencio, el ruido de mis manos..., caminar de puntillas... Y tengo el teclado del móvil en silencio, pero no puedo hacerlo con el teclado del ordenador. Ja, ja, ja

En serio, muy bonito. Y respecto a mi silencio, intento reformarme, de verdad. Pero ¡es que el silencio es tan bonito! El de fuera es maravilloso. Y el de dentro, cada vez me gusta más. Mis niños no me creían y me tomaban por loca cuando decía esto; pero el silencio es uno de los sonidos más bonitos del mundo. Te sientes fenomenal cuando consigues escucharlo.

Marga dijo...

Tú también escribes muy bien, Leo.

Gracias por la visita!

Hasta ya mismo!

Ara dijo...

Estoy enfadada con el silencio. Tal vez porque retumba más fuerte mi voz en mi alma. Antes lo adoraba, hasta que descubrí que la verdad salía por los cuatro costados cuando me visitaba.
Gracias por traernos a Gioconda. También es de nuestros compartidos.
Un besazo.

Leo dijo...

Gracias a todas por participar!
Ara, no te enfades con el silencio, ni tengas miedo al sonido de tu alma, Creo, con sinceridad, que la única manera de ser feliz pasa por encontrarse a uno mismo, y para ésto, hay que pasar por el silencio. Por lo menos por acallar tanto ruido de pensamientos que tienden a confundir nuestros pasos.
Un beso grande a todas.