viernes, 5 de noviembre de 2010

BELÉN

La foto la he cogido de aquí.

Hay un río pequeño en el fondo. Desde arriba parece increíble que ese hilo de papel de plata haya sido capaz de disparar todos los cañones. Tiene agua dulce, en él no encontrará nadie ninguna caracola. Nadie arrullará olas del mar, ni creará la ilusión de que existe algo más grande.

El sustrato era maleable. Todos empezamos siendo niños y desde entonces las palabras se clavan como arados en la carne. Y todo el resto de lo que somos es el hueco, el aire, ese limbo de los besos no dados, del amor inédito. Hoy miro desde lo alto todo ese paisaje. También la tristeza morirá el día del viaje. Quizá merezca la pena hacer un ejercicio de autocartografía, tratar de poner nombres, y entregar el mapa. Por si algún día existe una biblioteca de verdad de humanidades. Quizá haya alguien con ganas de ver, de verme, de emplear sus ojos. De divertirse. Reconozco en las aguas ridículas del río todas las preguntas, todos los sabotajes. Todas las mentiras. Todas las mentiras que he creído una a una. De repente siento ganas de desmontarlas, de hacer mío ese paisaje. De armar el Belén.

Y ponerle una presa al puto río. Hacer un embalse enorme, un pantano donde puedan bañarse las princesas. Y un puente romano, que estoy hasta el moño de mojarme los pies al vadearlo. Plantar césped artificial en cualquiera de sus lindes arcillosas. Y una decena de ovejas que pasten sin cuidado, y seis patos amarillos fuera del agua, del mismo tamaño que las ovejas. Porque nunca hay la misma escala para todos, al fin lo sé, y aquí la verosimilitud me trae al pairo. Como la realidad, que es la primera mentirosa. También un cerdo grande que sepa echar las cartas. Y siete reyes magos montados en Ferraris. Los camellos pastan, ríen mirando a Oriente, se ponen de cerveza hasta la chepa. En el pesebre una madre soltera acaba de adoptar a un niño. Y San José, que sabe que es el padre, exhausto después de la cesárea, cae rendido a los pies de la mujer, enamorado, y le dice que en cuanto abran el registro civil le dará su apellido por orden alfabético y todo el amor y el dolor del mundo. Los pastores aplauden y tiran pétalos de rosa. Y aparece una estrella gigante con un telescopio Hubble de la mano. En la cola de la estrella viaja el Halcón Milenario y Han Solo sonríe como solo saben sonreír los sinvergüenzas, abre una ventanilla a golpe manivela y arroja cientos, miles de octavillas. Leia, te amo, dicen. Y Leia que es una lavandera arrodillada al borde del puto río, se pone roja y le odia más que nunca, pero lo saluda con su mano hinchada por el agua, le tira un beso, se conforma. De aquí a cien años, todos calvos, piensa, y me mira, y confiesa que en el fondo también le ama, y que ha visto un vestido precioso de Pronovias. Me dice que ya basta por hoy, que lavará mañana las sábanas que quedan. Y a mí, que ya me vale, poner tan fría el agua del maldito río. Y que está hasta los rodetes de tristezas: que deje de escribir de una vez y que me vaya a la peluquería para estar presentable el día de la boda. Ha invitado a un Jedi que quiere presentarme. Siempre me han excitado los hombres con falda, hábito, abrigo hasta los pies, capa. Y espada. Así que os dejo.

21 comentarios:

añil dijo...

A mí tambien me excitan los hombres con falda y con chilaba, y con túnica, y con uniforme, en fin, casi todos, pero no hagas tantas cosas con el pobre río, que el no tiene la culpa de andar puliendo tanta roca con tan poca agua.

"Todos empezamos siendo niños y desde entonces las palabras se clavan como arados en la carne."

Y consiguen hacer mucho de muy poco.

Un post con mucha miga.



Besitos de viernes.

añil dijo...

"Todos empezamos siendo niños y desde entonces las palabras se clavan como arados en la carne."

Y consiguen hacer mucho de muy poco.



Daño, eso quería decir, mucho daño.

isobel dijo...

pero bueno.......... niña cada día mas genial, un abrazo y que la fuerza nos acompañe

Raquel dijo...

Capa y espada, palabras mayores.
Maravilloso, Leo.

Filomena dijo...

Por supuesto que habrá alguien con ganas de verte y de emplear sus ojos!!

Nunca me han gustado los belenes, y mira que he visto de todo tipo, tamaño y estilo. Sin embargo, me quedo con éste: como siempre, toda una obra de arte. Hay que ver qué bien dibujas con palabras, Leo! Un besote

Elèna Casero dijo...

¡qué suerte¡

Me ha gustado mucho lo escrito.

Disfruta de esa espada y esas faldas.

Belén dijo...

Eres especial si crees que puedes verlo todo en perspectiva... yo no puedo aunque haga viajes astrales!

Besicos

bicocacolors dijo...

esta entrada no tiene desperdicio!
gracias!!

Maritornes dijo...

"Y San José, que sabe que es el padre, exhausto después de la cesárea, cae rendido a los pies de la mujer, enamorado, y le dice que en cuanto abran el registro civil le dará su apellido por orden alfabético y todo el amor y el dolor del mundo."
Impagable.
¿Dónde puedo comprar el belén este, Leo?

leo dijo...

Añil: Somos legión, las mujeres que nos gustan los escoceses. Creo. Un beso y gracias.

Isita: Y bien que necesitamos que nos acompañe, sí, más fuerza que nunca. Un besote.

Raquel: Gracias. :-)

Filomena: Pues te invito a que pienses las figuras que te liberan y las coloques. Un belén global: me gusta. :-) Gracias.

Elèna: Gracias. Espero que me hayan dejado lo suficientemente mona en la pelu. Ya os contaré, no sé si se me darán demasiado bien los Jedis. Un beso.

Belén: Nada de especial, no hay perspectiva que valga (por desgracia, creo) y tampoco sé hacer viajes astrales. Solo sé escribir, y a duras penas. Un besote.

Elena-bicoca: ¡Gracias a ti, guapa!

Maritornes: Ahí lo tienes, a tu disposición. No puede ni podrá estar en venta, como nada que pertenezca de verdad al maldito territorio de la imaginación. Gracias, me encanta tenerte por aquí. Mil besos.

paz dijo...

primera vez que te leo.. Leo. Y me pareces una "monstrua"!! es un gusto leerte, enhorabuena!

(Pd.: el próximo miércoles exijo explicación pública de lo del río y sus vericuetos...).

Besos, mpaz.

dintel dijo...

:)

Amparo dijo...

Qué actualizado belén, con S José poniendo el apellido por orden alfabético. Surrealismo puro y galáctico.

Josefa dijo...

El sustrato era maleable. Todos empezamos siendo niños y desde entonces las palabras se clavan como arados en la carne. Y todo el resto de lo que somos es el hueco, el aire, ese limbo de los besos no dados, del amor inédito. Hoy miro desde lo alto todo ese paisaje. También la tristeza morirá el día del viaje. Fantastico!!!

En este post te has extendido mas.
Admiro tus letras.
un beso.

leo dijo...

Paz: Mil gracias por venir a verme. Yo te explico públicamente lo que quieras, mujer. Un besote.

Dintel: Graciñas. :-))

Amparo: Poco a poco solo nos va quedando el surrealismo. O esa sensación tengo... Gracias.

Josefa: Sí, ha sido una entrada más larga. Es que tenía ganas de hablar :-))
Un besote y mil gracias.

PULGACROFT dijo...

Me ha encantado Leo. Intuyo cierta rabia en tus palabras, por lo menos así con ese tono lo he leído y me ha sonado muy increíble, incríblemente creíble. Genial.
Por cierto a ver si te excomulgan que no está el horno pa bollos (de pan, digo...)
;)

Frabisa dijo...

Tengo que pensar en ello, creo que no tengo una opinión muy bien formada acerca de las faldas y los hombres con ellas.

Magnífico escrito como en ti es habitual

biquiños

Latramis dijo...

Hoy tu escrito me ha evocado grandes novelas aún por escribir.

Como arados en la carne, El limbo de los besos no dados, Ejercicio de autocartografía, La primera mentirosa, El que sabe que es el padre, Como sonríen los sinvergüenzas.
Detrás de cada uno de ellos vislumbro una historia.


[A mí, sin embargo, me ha recordado algo que escribió Milan Kundera: “Delante había siempre un mundo realista perfecto y detrás, como tras la tela rasgada de un decorado, se veía otra cosa, misteriosa o abstracta. Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible”.]

leo dijo...

Pulgui: hay rabia, sí. Gracias por tu lectura sensible: ayuda a dar sentido. :-)) Un beso.

Frabisa: Uy, pues piénsalo, que tiene tela, nunca mejor dicho. Graciñas y un besote.

Latramis: me encannnnnta que pases por aquí. Novelas por escribir: ¿a qué esperas? Buenísima la frase de Kundera: menos mal que nos queda la posibilidad de escribir, de mezclar las mentiras con las verdades incomprensibles y compartirlas con alguien. Graciñas, sol. Un besote.

La Rata Paleolítica dijo...

Buenooooooo... Con lo que dices de las faldas, definitivamente en mi próximo viaje a Europa me daré una vuelta por el centro de alguna ciudad vestido de faldillas (¿tengo que añadir escudo y lanza?), a ver si es cierto, jajaaaaaa. Creo que esa noche la pasaría sin duda por cuenta del estado, camisa de fuerza incluida, juas.

Creo que podías coger trozos y de cada uno sacar una historia completa. Te ha quedado redondo, me ha encantado; El tono de rabieta amarga deja un sabor especial, un poco extraño, bien conseguido (¿o es cosa mía?).
Es para releerlo varias veces, despacio, y sacarle cosas nuevas cada vez. Lleno de sentimientos, dice muchas cosas, invita a pensar cada frase.
Besos.

Jesús.

leo dijo...

Gracias, Jesús. Mejor que vengas en verano, si es que de verdad quieres pasear por Madrid de esa guisa: hay una gripe malísima ahora mismo. Un besote grande.