jueves, 16 de diciembre de 2010

DELIRIOS


Empiezo a no distinguir la realidad de la ficción. Quizá lo real no lo sea tanto y la rutina solo signifique que necesitamos un salvavidas. Pequeños y vulnerables. Cada vez lo invisible me parece más real. Aunque siga siendo intangible. No lo veré, ya estaré muerta para entonces, pero estoy convencida de que un día la física me dará la razón. Medidores de afecto, de aceptación. De compatibilidad. De posibilidad de entendimiento. Detectores de personas razonables. Confiables. Gradación de necesidad de mentir. Egómetros. Cualificación en empatía. ¿Ciencia ficción? ¿Alguien acaso no detecta eso en su día a día, de manera natural, habitual, apenas sin darse cuenta? Pero hablas de ello y, a pesar de que casi todo el mundo las siente y de que son razones de peso tanto para el fracaso como para el éxito, cuando las empleas como argumentos todos te miran como si estuvieras loca. Y es muy posible que lo esté. Que todo esto no sea más que un delirio. ¿Será tan evidente como la gravedad la tendencia a la traición, al abandono de algunos seres humanos? ¿Son de veras fiables las palabras?

¿El ser humano?

Cada vez la invención me parece más cierta que lo cierto.

15 comentarios:

Elena dijo...

Eres una visionaria. Seguro que un futuro muy futuro (¿o no tanto?) cuando eso ya exista, encontrarán tu blog y dirán que lo eras, que eras una visionaria.

claudia dijo...

Afortunadamente no es medible, a mi me asustaría mucho un mundo tan predecible.

Raquel dijo...

Todo eso invisible es la otra realidad. Te das cuenta cuando conoces a quien lo ve y siente de esa manera. (Pero se escode. Todavía.)

Blau dijo...

Leo, ahora lo entiendo todo, esto no es real. :-) Nos vemos en la ficción de la vida.

Un beso

La Rata Paleolítica dijo...

Buuuufff... Cuantas cosas has dicho en tan poco espacio. En unas pocas líneas me has dado en que pensar para un buen rato; El problema es que las ideas que me vienen no resultan demasiado positivas ciertamente; Tendencia a la traición, al abandono, palabras fiables o no...
Las dos últimas líneas me deciden a intentar mirar en ojos que me devuelvan confianza durante los próximos días, para no decaer demasiado.
Besos leo.

Jesús.

Carmen dijo...

Leo, a ti tambien te vuelve visionaria la Navidad. Me alegro por ti, mi loca preferida.

Ángel dijo...

Bueno, es que el hecho de que algo no sea visible, no signfica que no exista.
Las cosas intangibles son tan reales como las tangibles. En ese sentido me parece que acabas de descubrir América 500 años después :-)
En fin, no me hagas mucho caso. Son tonterías de aprendiz, las mías.

Belén dijo...

Qué ironía, querida... yo siempre he pensado que soy más de actos que de palabras... con lo bien que lo hilvanas!

Besicos

Amparo dijo...

Hay un campo intermedio, que es la intuición. Parece ficción, pero no lo es, es tan real y racional como cualquier pensamiento puro.
Adelante.

leo dijo...

Elena: Bueno, no es por llevarte la contraria, pero no creo que resulte demasiado visionaria, la verdad. Mil gracias por pasarte por aquí.

Claudia: Pues yo creo que aunque fuéramos capaces de tener una medida de ciertas cosas eso no cambiaría nuestra imprevisibilidad. NI nuestra incoherencia, a menudo.

Raquel: La otra realidad, sí. Es cierto que hay gente que sabe vivir conectada a ella, asimilada. Yo no soy tan sabia. Un beso.

Blau: Esto desde luego que no es real ;-) Gracias, guapa.

Jesús: Creo que todo lo que nos queda es esos ojos que nos devuelvan confianza. El mundo, si no, es algo inhabitable. Un beso.

Carmen: A mí la Navidad me vuelve loca y sensiblona. Creo que la "visionariedad" se me pasaría con un lexatin. Besos.

Ángel: No sé qué decirte más. Ojalá descubriera muchas cosas, aunque fuera 500 años después del primero.

Belén: Sí que pareces una mujer de acción, querida Belén. Un beso grande.

Amparo: Tu adelante me hace sentir calma. Gracias.

Elvira dijo...

Me encantaría que existieran los medidores de afecto y de verdad. Besos

isobel dijo...

jooooooo, no se publico mi comentario, pero las palabras, son como los sentidos, para entenderlas, necesitas todos los sentidos y nadie siente igual, pero existe una comunicación que va mas allá de las palabras, un besito preciosa

Isabel - Frabisa dijo...

Es fácil que nos confunda la realidad y la ficción, a mí, me resulta fácil confundirla a veces, pero no me preocupo por ello, mientras no se me de por comprar una recortada, todo va bien.

Yo tampoco salgo sin mi detector de personas-fraude de casa, es básico para mi salud mental. Aunque a veces, falla, tendré que llevarlo a revisión.

Muy felices fiestas, Leo, nos vemos el próximo año.

un biquiño

leo dijo...

Elvira: A mí también. Ahorrarían muchas mentiras y mucho llanto, creo yo. Besos.

Isobel: Nadie siente igual, no. Pro suerte y por desgracia. Gracias por venir, Isa. Un besote.

Isa-Frabisa: ¿Dónde dices que has comprado el detector ese? A mí me engañan más que a una tonta, creo. Felices Fiestas para ti también. Un besote.

PULGACROFT dijo...

Es que muchas veces se está mucho mejor en la ficción que en la realidad Leo , a mí me pasa también y aunque la realidad se imponga, mi "otro mundo" también es real para mí.
;)